Aprendizaje abierto y entre pares

“Estamos inmersos en una era digital en la que emerge una nueva cultura cuyas bases son la comunicación, la coproducción, la participación y el intercambio” (Osuna, 2014: 15). Esto incide, no solo en la forma en la que percibimos el mundo sino también en la manera en la que nos relacionamos y en particular la forma en la que aprendemos. En la sociedad actual, la sociedad del conocimiento, entendida como “una sociedad en la que las condiciones de generación de conocimiento y procesamiento de información han sido sustancialmente alteradas por una revolución tecnológica centrada en el procesamiento de información, la generación del conocimiento y las tecnologías de la información» (Castells, 2002), el aprendizaje se erige como un aspecto fundamental para asegurar la renovación constante de aptitudes y destrezas. Los nuevos escenarios de aprendizaje, erigidos en torno a las TIC, promueven la generación de conocimiento en la Red, lo que implica «la adquisición de habilidades y competencias de aprendizaje en espacios abiertos, digitalmente mediados y soportados en la tecnología de Internet» (Domínguez, 2014).

El advenimiento de la web 2.0 ha sido clave a la hora de promover nuevos paradigmas educativos en estos nuevos espacios de aprendizaje ya que rompe, entre otros factores, con las barreras espacio temporales gracias a la creación de escenarios de aprendizaje abiertos y asíncronos.

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Como resultado de esta educación cambiante, surgen nuevos modelos educativos que pretenden dar respuesta a las demandas, cada vez más flexibles, de unos usuarios que buscan una formación atemporal y que se extienda a lo largo de la vida.

Una de las corrientes didácticas vinculada a la gestión del conocimiento en la Red es la acuñada como educación abierta (open education). Ésta, fundamentada en el movimiento del software libre, se caracteriza por promover el acceso a una educación que tradicionalmente era solamente ofrecida a través de sistemas de educación formal. Su principal objetivo radica en la eliminación de barreras que puedan provocar situaciones de exclusión en cuanto a oportunidades de acceso a la formación.

Valverde (2010)  manifiesta que el modelo de educación abierta establece, entre otras, dos directrices básicas:

  • El conocimiento ha de ser abierto y libre para poder ser usado y reutilizado.

  • Fomento de la colaboración para la construcción y reelaboración del conocimiento.

De estas premisas subyace una filosofía de aprendizaje (open learning) cuya base se encuentra en los trabajos de Freinet y Montessori  quienes defendían como elementos clave del proceso de formación de los alumnos la auto determinación, la independencia y el fomento del interés, respetando en cada momento los propios ritmos de cada individuo.  Si bien estas propuestas metodológicas han sido planteadas varias décadas atrás, su influjo pervive en la actualidad y se combinan con las posibilidades ofrecidas por las TIC para dar lugar a una propuesta educativa que va más allá de las fronteras físicas. Con ello, se busca democratizar la educación, abriendo el aula al mundo ya que, como Weller (2014) manifiesta en su obra The Battle for Open, la educación es un bien público por lo que ha de ofrecer oportunidades y ser funcional.

El empoderamiento de los alumnos queda patente en el cambio de roles que subyace de la tecnología 2.0 ya que se manifiesta » un cambio en las formas de acceder a la información y los mecanismos por los cuales el usuario, además de un receptor, es un emisor potencial» (Giurgiu & Bàrsan, 2008). Con ello, ya no hay más educador-educando, sino que esta dicotomía se funde en único ser considerado como prosumidor . Así pues, ya no sólo destaca el acceso a la educación por parte de una infinidad de usuarios, sino también la importancia del papel de los mismos en la creación, modificación y reutilización de los materiales que se ponen a su disposición. Surge así el concepto de recursos educativos abiertos (REA).

El concepto de OER (Open Educational Resources), o REA en español, fue acuñado por la UNESCO en 2002 para referirse a materiales de aprendizaje o investigación, en cualquier formato, que se encontrasen a libre disposición del público. Con esto, ya no sólo entra en juego la posibilidad de acceso a diferentes recursos sino también el tipo de licencias que los rige, estableciéndose así un nuevo marco de derechos de propiedad intelectual vinculado a Creative Commons.

Gracias al aprendizaje colaborativo en Internet que está metodología implementa, los canales de comunicación que pone a disposición de los estudiantes o los espacios de formación que favorecen la socialización del conocimiento, esta tendencia pedagógica favorece una gestión flexible del conocimiento en la Red, favoreciendo con ello la democratización y la universalización de la educación.

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Vinculado a las nuevas tendencias metodológicas que subyacen de la implementación de las TIC, también se desarrollan nuevos modelos pedagógicos que buscan promover un aprendizaje más constructivo, flexible y cooperativo. Una de las tendencias dentro de este contexto es el aprendizaje entre pares (peer2peer learning).  

El principio regulador del aprendizaje entre pares se asienta en la visión del aprendizaje para todos y por todos. De acuerdo con Cerda y López (2010), aprender por pares conlleva valorar el conocimiento que surge de la práctica cotidiana ya que éste es personal y adquiere sentido tanto para los que lo han producido como para los que lo han utilizado. Y así, los aprendices intercambian, comunican y analizan otros conocimientos provenientes de sus iguales, lo que favorece «la interacción de todos los participantes en un proceso de co-aprendizaje» (p.4).

teaching-student-success-centre-02Este aprendizaje se enriquece de propuestas pedagógicas muy variadas. De un lado, se vincula con el constructivismo ya que el hecho de que un aprendiz enseñe a otro implica la clarificación, la elaboración y la reconceptualización de los contenidos. Esto justifica la premisa de que la educación no se erige en el principio de la transmisión de la información por parte del docente, sino que el proceso de aprendizaje implica la posición activa de los aprendices, que construirán su conocimiento por medio de la experiencia más que de la memorización. Por otro lado, el aprendizaje por pares también se nutre del conectivismo ya que favorece el acceso a un mayor espectro de información por medio de la interacción con otros individuos. De acuerdo con Pierre Lévy (2004), “ninguna persona es capaz de saberlo todo, sino que cada uno sabe algo, y si juntamos lo de cada cual y lo combinamos, podemos llegar a crear un intelecto común que se convierte en una gran alternativa de poder en los nuevos escenarios de participación” (Aparici y Osuna, 2013: 140). Gracias a las posibilidades de la web 2.0, la interacción alcanza un mayor alcance, favoreciendo una mayor vinculación (engagement) entre los aprendices que ahora se movilizan, colaboran y crean sus propias oportunidades educativas.  Esto se traduce en la conexión de esta concepción de aprendizaje con las propuestas del aprendizaje participativo  que emergen de la premisa de las interacciones entre pares como el foco del aprendizaje. Así, los alumnos participan activamente y de forma consciente en su aprendizaje y establecerán qué van a aprender, cómo y cuándo lo harán o qué actividades implementarán.

Así pues, con la concepción 2.0 , el  mundo web se convierte en una plataforma universalizada y abierta que favorece la interacción y la participación activa de los estudiantes, ya que rompe las fronteras del espacio y del tiempo para promover un aprendizaje flexivo, individualizado, real y sobre todo revisable a lo largo de la vida.  “La Web 2.0 ha de entenderse como un instrumento facilitador”  (Mendiguren, Meso y Pérez da Silva, 2011: 141), lo que conlleva concebir el  aprendizaje como el proceso que resulta de la interacción y la colaboración entre los estudiantes, situándolos como los auténticos protagonista.

“Los nuevos medios, abiertos, sociales y participativos, poseen un gran potencial para transformar el aprendizaje […] al ofrecer a los estudiantes y a los profesores una multitud de posibilidades para comunicar y colaborar” (Barrios, Fernández, Godoy y Mariño, 2012). Se justifica así la concepción de la formación como una acción social que se basa en las conexiones entre las personas que»se socializan en diversos espacios digitales construidos sobre la base de internet» (Domínguez, 2014). Y así, por medio de esta interacción, se generan espacios de intercambio de información de los que subyace la construcción colectiva del conocimiento en la Red.

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Bibliografía y recursos web:

1. Educación abierta.
2. Aprendizaje por pares.
 3. Otras referencias bibliográficas:

 

 


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